lunes, 9 de noviembre de 2020

 TEXTO NARRATIVO DE NATALIA, DE 1º BACH-C

Un Relato de Halloween

 

Si bien esta es una festividad muy amada por miles y miles de niños, para otros puede ser una pesadilla convertida en una macabra realidad. La víspera de todos los santos, o Halloween, como se le conoce más comúnmente en la actualidad, es una festividad celebrada el 31 de octubre de cada año. Una festividad que con el paso de los incesantes años se ha convertido en una deplorable fiesta infantil, donde los niños van de puerta en puerta pidiendo dulces a completos desconocidos, y la gente desperdicia su tiempo en presumir de ridículos disfraces y extravagantes decoraciones durante una noche.

Hoy, casualmente es ese día, y me encuentro comprando un disfraz para esta noche. Puedo parecer un hipócrita, pero créanme cuando les digo, que no hay festividad que más odie, y si me molesto en hacer todo lo contrario a mis principios, es porquesimplemente no puedo evitarlo. Han pasado muchos años desde que pasó. Solo era un niño, un niño que también amaba esta festividad y una noche, mientras estaba en mi misión de recolección de chocolate y azúcar, mi vida cambió para siempre. Iba con un acompañante, el hijo de nuestros vecinos, Charlie, cabe decir que no me agradaba para nada, pero no podría salir solo por lo que tuve que abstenerme de protestar mi desacuerdo con mis padres. La noche transcurría bien, no era tan aburrido como pensé. El problema llegó cuando mi dichoso compañero decidió marcharse sin más con un berrinche por no cambiarle una simple chocolatina. Solo quedaban algunas casas y ya que se había marchado y no estaba muy lejos de casa, pensé que tres casas no sería un gran problema. Cuando me dirigía a la última, me di cuenta que había un gato mirándome desde un extremo del jardín, su mirada era inquietante, nunca había visto nada igual.Intenté ignorarlo e ir hacia el timbre, pero aquel tenebroso gato me seguía. Decidí muy a mi pesar abandonar mi misión y dirigirme a casa, pero el gato continuó siguiéndome. Mi presentimiento me incitaba a correr, sabía que algo iba muy mal. De que me di cuenta, estaba corriendo sin sentido alguno de a donde me dirigía. Fue un instante que noté que resbalaba, y empezaba a caer. Todo empezó a transcurrir a cámara lenta, estaba cayendo, no sé dónde ni como, pero lo último que recuerdo fue un estruendo en mi cabeza y todo se volvió negro.

Entonces desperté, no estaba en el hospital, ni en aquel lugar desconocido, sino en mi cama, en mi habitación. El reloj marcaba las 8:00, me levanté, no sentía dolor ni sentía ninguna marca de herida en mi cabeza. Bajé a la cocina buscando a mis padres completamente aterrorizado. Estaban en la cocina desayunando y todo era normal. Me dieron los buenos días, yo estaba muy alterado y les preocupé. Tras contarles mi extraña anécdota y calmarme, dimos por hecho que había sido una mala pesadilla ya que esa noche, valga la redundancia, era Halloween. El día transcurrió como cualquier otro. Llegó la noche y empecé a dudar, todo era exactamente igual, Charlie, las casas, la pelea, y entonces sucedió de nuevo. Aquel gato, estaba allí, estaba en el mismo lugar, mirándome de la misma forma. Volví a correr, volví a caer, y volví a despertar. Y he estado despertando desde entonces, cada día, y cada día ha sido el mismo. No sé si han pasado años o décadas, sigo aquí, comprando un disfraz, peleando con Charlie, encontrando al gato y volviendo a despertar. He intentado cambiarlo de todos los modos posibles, pero de una forma u otra siempre acabo volviendo a este eterno bucle, que me persigue, no sé si acabaré muriendo de una vez para siempre o si esto siquiera llegará a un fin. Hasta entonces seguiré aquí, atrapado el mismo día toda mi monótona vida.

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