lunes, 2 de noviembre de 2020

 TEXTO NARRATIVO DE FATOU, DE 1º BACH-A

¿IMPORTA LA SEXUALIDAD?

Me llamo Mouhammed, tengo 20 años y soy estudiante de medicina. Vivo con unos amigos en un piso compartido en Barcelona, ellos son lo mejor que me ha pasado en mi vida, pero, ¿me seguirán queriendo y considerándome amigo suyos al conocer mi verdadera identidad?. Llevo más de cinco años sin hablar con mi familia debido a un problemón que tuvimos hace unos dos años. Como sabía que ese problema nunca iba a poder arreglarse en buenas condiciones, decidí alejarme de ellos lo más lejos posible. Mis padres son suizos pero yo soy español aunque no muy afortunado de serlo debido a los problemas que presenta este país.  Al salir de la puerta de mi casa y observando la ciudad, caí en que dónde iba a vivir si no conocía a nadie. He de decir que nunca he tenido amigos ni novia por mi aspecto y forma de vestir, pero igualmente no me importaba debido a que la gente habla demasiado sin conocer. Era el típico chico que se quedaba solo en el patio escribiendo sus sueños de un futuro muy lejano. Pero no me gusta recordar mi pasado, así que continuemos con la historia. Me fui directa a una estación de trenes sin dinero en el bolsillo, me quedé paralizado pensando que me habían robado pero luego recaí y fue que me fui apresurado de casa y se me olvidó coger la cartera. Desde lo lejos vi a un señor cantando canciones de Rihanna y decidí acercarme para preguntarle si podía bailar para que saliese beneficioso y obviamente no pudo resistirse a mi oferta. Bailé al son de la música y al cabo de dos horas sin parar, recaudamos unos 80€, que significa que era demasiado bueno en el baile. Pienso que si no fuese por mí, este hombre no ganaría ni 20€ en un día. Nos repartimos el dinero, cada uno con la mitad y antes de que el tren se fuese, subí rápidamente a él sin conocer el lugar de destino. Llegué a un pueblecito llamado Grimentz, que está a unos dos horas de la ciudad. Nunca había pisado este lugar, pero la primera vez que lo vi me impresionó hasta pensar que este era mi lugar ideal desde pequeño. Reservé un hotel de dos estrellas y me quedé a dormir ahí una noche por el motivo de que no tenía ningún duro. Al día siguiente me topé con unos chicos de mi misma edad y con los mismos aspectos que yo. Les saludé y me hablaron en español (no pensaba que fuesen españoles), al ver que eran españoles me alegré de haberme topado con unos chicos tan sinceros y amables. Cada día los conocía más y más hasta que decidimos estudiar  todos medicina. Es curioso que la vida te tope con personas con las mismas preferencias que tú. Estuvimos dos días buscando una buena universidad, hasta que nos llamó la atención de una en las ciudades de Barcelona. Estuvimos de acuerdo en ir a esa universidad. Al llegar , Rafa, Lisa, Pablo y Jessie se fueron a dar vueltas a la ciudad mientras que yo quería investigar más sobre esa universidad, quería encontrar actividades extraescolares y encontré uno que lo jugaba desde los cinco años, el tenis. Cuando llegaron fuimos a cenar a un restaurante junto con otros de sus amigos y he de decir que eran demasiado guapos, más que yo por supuesto.  Entonces fue ahí que mantuve contacto con uno de ellos, Roberto, para mí uno de los más generosos y sensibles de todos ellos. Estuvimos hablando y quedando a escondidas porque nos enamoramos. Nunca había sentido algo así antes. Estuvimos saliendo más de dos meses y pensamos que no teníamos por qué escondernos de esto ya que  todo ser humano merece ser feliz. Estuvo hablando de vivir juntos pero le frené y le dije que  aún no estaba preparado para salir del armario. Me dio solo dos días para contarle lo nuestro  a mis amigos. No podía dormir pensando qué pasaría si no me aceptasen como una persona homosexual. Y aquí es cuando decidí contarles mi verdadera identidad. Les llamé a todos, les conté lo sucedido y cómo me había enamorado de esa persona poco a poco y a la vez cómo fui descubriéndome paso a paso. Al terminar se quedaron pensativos sin pronunciar ninguna palabra. La primera que abrió la boca fue Lisa para felicitarme por haber sido honestos con ellos y no esconderles este secreto, después fueron poco a poco hablando y me dijeron que estaban muy orgullosos de mí. Y yo tan contento de tener unos amigos tan reales. Al finalizar mis estudios, me fui a vivir con Roberto a Nueva York y encontramos un buen oficio que nos permitió vivir lujosamente.


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