domingo, 1 de junio de 2014

Don Gil de las calzas verdes- Tirso de Molina




 



Obra –Don Gil de las calzas verdes
Autor-Tirso de Molina
Tirso de Molina (seudónimo de fray Gabriel Téllez) nacido en Madrid, en 1579 y fallecido en Almazán (Soria) el 12 de marzo de 1648. Aunque no se conoce muy bien su biografía , sabemos que ingresa joven en la Orden de la Merced. Salvo una estancia en las Indias ( Santo Domingo) y algún posible viaje a Portugal ,su vida transcurre por diversas ciudades de España ; entre ellas ,Sevilla , donde va a ambientar una de sus mejores obras ( El Burlador de Sevilla) .Tirso de Molina fue un dramaturgo, poeta y narrador español del Barroco.

Don Gil de las calzas verdes

Don Gil de las calzas verdes es una comedia de intriga y enredo obra de Tirso de Molina. Se sabe que fue estrenada en Toledo en julio de 1615, por parte de la compañía
de Pedro de Valdés. Se publicó por primera vez en 1635, en la Quarta parte de las comedias del Maestro Tirso de Molina editadas por Francisco Lucas de Ávila, sobrino de Tirso.Es considerada una de las obras más logradas del teatro barroco español, por la calidad de su trama de enredo .Es un ejemplo destacado de uno de los recursos más habituales de la comedia nueva creada por Lope de Vega: el de la doncella disfrazada de varón.

PERSONAJES

  • Doña Juana, doncella de Valladolid, enamorada de Don Martín, que se hará pasar por un caballero, Don Gil, ante Doña Inés, provocando la confusión, pues Don Martín se presentaba con el mismo nombre falso
  • Don Martín, caballero de Valladolid, que para casarse con Doña Inés adopta el falso nombre de Don Gil
  • Doña Inés, doncella de Madrid, cuyo padre quiere casarla con Don Martín y que se ha enamorado de Don Gil/Doña Juana
  • Caramanchel, criado de Don Gil/Doña Juana.
  • Don Pedro, padre de Doña Inés
  • Don Juan, caballero de Madrid, enamorado de Doña Inés, quien le correspondía antes de enamorarse de Don Gil/Doña Juana.
  • Doña Clara, prima de Doña Inés.
  • Quintana, escudero de Doña Juana.
  • Don Diego
  • Don Antonio
  • Celio
  • Fabio
  • Decio
  • Quintana, criado de Doña Juana.
  • Aguilar, paje.
  • Un Alguacil
  • Orioso
  • Músicos
RESUMEN
Juana, noble, pero pobre doncella de Valladolid, seducida por Martín, a quien su padre induce a pedir la mano de una rica muchacha madrileña, Inés, piensa que "raramente la habilidad no vence a la mala suerte", y marcha a Madrid disfrazada de hombre, con el fiel Quintana para reconquistar a su amado. Martín se presenta a Inés, pero ésta prefiere al fingido Don Gil, que llama, al no conocer su apellido, "de las calzas verdes", es decir Juana; y por Gil desprecia incluso al antiguo pretendiente Juan. Juana, todavía no satisfecha con el primer disfraz, se hace conocer también por Inés como mujer, bajo el nombre de Elvira, para tener manera de contarle la infidelidad de Martín en sus relaciones. Quintana hace creer a Martín que Juana ha muerto de parto, de modo que éste acaba creyendo que el misterioso don Gil que le tiende múltiples lazos y le disputa con fortuna a Inés, es el espíritu inquieto de la mujer abandonada. Por fin, cuando las cosas parecen ir a tener consecuencias judiciales, Juana revela su juego y reconquista a Martín, mientras que Inés, viendo que el suspirado don Gil es una mujer, se contenta con Juan. Toda la comedia se basa en la tensión creada por el juego de equilibrio de las ficciones de Juana, la cual a cada momento parece ha de caer en el engranaje de sus propias y complicadas mentiras, pero al fin, a través de los más emocionantes contratiempos ,consigue conquistar a Martín, que le había parecido cierto día "un joven Adonis, que enamoraba a mil Venus y daba celos a mil Martes", pero que, en realidad, es un joven más bien gris, conciliador y oportunista, que fatalmente ha de ceder a su voluntad. Con Inés, caprichosa e impulsiva, felicísima en sus rabietas celosas, contrasta su prima Clara, también enamorada del hermoso don Gil y lo bastante audaz para adelantarse a declarárselo.
TEMA
Comedia de intriga o de enredo que destaca por la configuración estructural, pues con una técnica para enredar y desenredar situaciones y tramas dentro de una acción dinámica no provoca la pérdida de interés en la acción, y consigue una rápida y eficaz creación de ambiente y de tipos.

FRAGMENTO
¿Qué fiesta o juego se halla
que no le ofrezcan los versos?
En la comedia, los ojos
¿no se deleitan y ven
mil cosas que hacen que estén
olvidados sus enojos?
La música ¿no recrea
el oído, y el discreto
no gusta allí del conceto
y la traza que desea?
Para el alegre, ¿no hay risa?
Para el triste, ¿no hay tristeza?
Para el agudo, ¿agudeza?
el necio, ¿no se avisa?
El ignorante, ¿no sabe?
   ¿No hay guerra para el valiente,
consejos para el prudente,
y autoridad para el grave?
Moros hay si quieres moros;
si apetecen tus deseos
torneos, te hacen torneos;
si toros, correrán toros.
   ¿Quieres ver los epítetos
que de la comedia he hallado?
De la vida es un traslado,
sustento de los discretos,
dama del entendimiento,
de los sentidos banquete,
de los gustos ramillete,
esfera del pensamiento,
olvido de los agravios,
manjar de diversos precios,
que mata de hambre a los necios
y satisface a los sabios.
OPINIÓN PERSONAL

-He elegido esta obra de Tirso de Molina por que me parece interesante ya que es una comedia urbana con escenarios y personajes cotidianos, que destaca por su  ingenio, por lo cómico de los personajes, situaciones y lenguaje.
Aunque es una obra menor de Tirso de Molina ,al centrarme en ella me ha parecido bastante curiosa sobre todo cuando Doña Juana se disfraza de hombre para ir a buscar a su supuesto prometido, que se cambió el nombre para casarse con Doña Inés.
 Y , finalmente, que Doña Juana intentara enamorar a Doña Inés haciéndose pasar por Don Gil y lo consiguiera.

-Erika Parada García 1ºCTC-

El médico de su honra - Calderón de la Barca.


el médico de su honra


-El médico de su honra es una obra dramática de Calderón de la Barca, escrita hacia 1637 por lo tanto encuadrada en la literatura barroca. Es una de las obras que tratan el tema del honor, recurrente en sus piezas (y en las obras de otros escritores de la época) y el de los celos, presente también en otras obras se este escritor. Calderón trató estos temas en obras de diferente carácter: El médico de su honra es un drama, o puede incluso ser considerado como una tragedia.

Su conflicto principal es el de un marido celoso -don Gutierre- que se convierte en un hombre obsesionado con la deshonra que puede traerle el cortejo de un príncipe real a su esposa (el infante don Enrique, hermano del rey don Pedro I de Castilla).

Resumen de la obra:

-La obra comienza cuando el infante don Enrique, con su hermano el rey don Pedro y otros nobles, yendo a caballo de camino a Sevilla, cae del caballo y pierde el conocimiento. El rey sigue camino hacia Sevilla con prisa, y los acompañantes del príncipe lo introducen en una casa de campo con aspecto de pertenecer a unos nobles. La esposa del dueño, doña Mencía, que acude primero, reconoce al herido y queda alarmada y consternada, A través de varias escenas entre don Enrique y doña Mencía, y las confidencias de estos a sus servidores, se aclara que don Enrique, enamorado desde tiempo atrás de doña Mencía, la cortejaba sin éxito, porque como expresa doña Mencía,
"pues soy para dama más, lo que para esposa menos".

Es decir, que no tenía linaje para ser su esposa, y no estaba dispuesta a ser su amante.
Don Enrique se entera en ese momento, con gran congoja, de que doña Mencía se ha casado, y se muestra ofendido pero no ceja en su empeño de conquistarla. Aparece el dueño de la casa, don Gutierre, y los demás disimulan lo que pasa. Don Enrique sigue su camino a Sevilla y el dueño de la casa lo acompaña.

En estas primeras escenas ya quedan mostrados los personajes y el conflicto principal: el rey don Pedro aparece frío y rígido, sin mostrar gran cariño por su hermano. A lo largo de la obra será mostrado como un rey a quien todo el mundo teme, y que, aun intentando ser justo y buen gobernante, fracasa en sus intenciones. Don Enrique es el enamorado empeñado en la conquista de Mencía, sin atender a razones. Doña Mencía, temerosa de su marido y de sus celos, no le confía lo que pasa. Don Gutierre está pendiente sobre todo de aparecer como vasallo fiel y caballero pundonoroso. Ambos esposos hacen grandes protestas de amor conyugal, pero en realidad se trata de sentimientos más bien formales: Mencía le habla a su marido de una tal Leonor a la que sospecha que su marido sigue queriendo. De ella misma sabemos que su principal preocupación es la reputación, el honor y el deber, tanto de soltera, cuando rechazó ser amante del infante, como de casada, pero en un soliloquio muestra que amó a don Enrique y que fue y es el honor el que le obliga al silencio y al rechazo, antes y ahora.
En las siguientes escenas, en la ciudad, Leonor acude a pedir justicia al rey don Pedro contra don Gutierre. Así sabemos que este dio a Leonor promesa de matrimonio, y luego la rompió y la abandonó. Leonor le razona al rey que, como Gutierre entró públicamente en su casa, ahora su honor está comprometido. Puesto que él se ha casado con otra, no puede resarcirle con el matrimonio, de modo que ella pide al rey que obligue a Gutierre a dotarla para que pueda entrar en un convento, pues es pobre. El rey aparece aquí como justiciero y dadivoso con los soldados y los que le piden justicia o mercedes, pero también duro y de pocas palabras.
Aparece Gutierre y el rey le pide explicaciones. Gutierre confiesa que dejó a Leonor porque supo que un hombre entró en su casa, y sin saber más del asunto, rompió el compromiso. Así sabemos que Gutierre es extremadamente celoso y desconfiado. A continuación don Arias, amigo y confidente del infante, declara que fue él, pero porque cortejaba a otra dama que vivía en la misma casa. Don Gutierre y don Arias se enzarzan sin más en un duelo, y el rey, enojado, manda encarcelar a ambos. Leonor, desesperada, maldice solemnemente a don Gutierre, deseándole que su honor se vea tan perdido como el de ella.

En el Acto II, don Enrique, aprovechando que Gutierre está encarcelado, consigue entrar en la casa y abordar a solas a Mencía. Esta se muestra recelosa y le pide que se marche, y entonces oyen a don Gutierre que llega, pues el alcaide le ha dejado salir bajo promesa de volver en unas horas. Aterrada de contarle la verdad, Mencía esconde a don Enrique y se las ingenia para sacarle de la casa, fingiendo que hay un ladrón escondido en su habitación y armando alboroto acerca de ello. Pero no todo sale bien, pues Gutierre encuentra una daga del desconocido, y entra en sospechas. Al día siguiente, ya libre, deduce quien es su dueño, y se debate entre los celos y la prudencia. En un largo soliloquio, decide averiguar si doña Mencía le es infiel. Aquí declara abiertamente lo que piensa: el honor siempre está en peligro, pues depende de las mujeres, de quien no se puede fiar. El "médico de su honra", como se declara a sí mismo, se receta:

“Primeramente la dieta
del silencio, que es guardar
la boca, tener paciencia.
Luego dice que apliquéis
a vuestra mujer finezas,
(...) porque el mal
con el despego no crezca”
(Acto II, versos 1674 - 1684)

Al final, insinúa que la ciencia del "médico de su honra" encontrará un remedio más drástico, si se confirman sus celos.
Finalmente, después de una serie de malentendidos, en parte causados porque el infante don Enrique tiene que salir de Sevilla huyendo por haber disgustado al rey, que cree que su hermano le intentaba matar con la malhadada daga, don Gutierre se convence de que su honor está en peligro, a pesar de que en realidad no tiene pruebas. Disimula con su esposa, pero esta está llena de miedo y de malos presagios, y teme que su marido la mate.

El desenlace se produce en al Acto III. Don Gutierre es incapaz de confiar en su esposa, pero no puede o no se atreve ni a tomar venganza del infante Don Enrique, ni a impedir a este su conducta o pedirle cuentas de ella.
Por otra parte, siendo lo primero para él mantener su reputación pública a salvo de cualquier publicidad o ni siquiera rumor, pues la sospecha o el rumor ya es una mancha de honor, no puede pedir justicia al rey públicamente, ni quiere darse por enterado del cortejo del príncipe.
Así pues, la solución que encuentra es matar a su esposa haciendo pasar el asesinato por obra de asaltantes desconocidos, para que ni siquiera se sospeche la causa. Esta solución es la "medicina" a que alude el título de la obra y los versos finales en una escena con el rey:

“Que el honor
con sangre, señor, se lava
(...)
Mira que médico he sido
de mi honra. No está olvidada
la ciencia.”
(Acto III, Versos 2938 a 2948)

La posición del justiciero rey es ambigua. Acepta el asesinato sin hacer justicia, aun sabiendo la inocencia de doña Mencía, como mal menor y en cierto modo justificado, y le da al asesino la mano de Leonor, ya que ahora es viudo. Durante toda la obra, se manifiesta su fracaso en manejar los malentendidos y juzgar las situaciones con prudencia, llegando también tarde para impedir el crimen. Se presenta como un rey duro, pero en definitiva sin criterio firme. Leonor, que muestra durante toda la obra un gran odio por don Gutierre, sin embargo había rechazado casarse con don Arias como remedio a su situación, y defendido a Gutierre como a un caballero que mira por su honor sobre todo, y al que ni siquiera un infante de Castilla va a conseguir deshonrar. Esta ambivalencia se resuelve en la última escena, cuando acepta la mano ensangrentada de Gutierre, aun manifestando expresamente saber que quizá ella corra la misma suerte que la primera esposa.

Personajes de la obra:

Ø  Don Gutierre, caballero principal de Sevilla, y protagonista de la obra. Es uno de los personajes más controvertidos de Calderón. Obsesionado con el honor, celoso hasta el extremo, aparece como un personaje frío y finalmente despiadado, entregado a la idea del honor como reputación pública más que como virtud interior.

Ø  El Rey don Pedro. Es el rey Pedro I de Castilla, llamado en la historia El Cruel o El Justiciero, que acabó sus días asesinado a manos de su medio hermano Enrique.

Ø  El infante don Enrique, hermano del rey. Enamorado de doña Mencía, aparece como una persona impulsiva y egoísta, imbuido del poder de su posición y de su derecho a tener a la mujer que quiera, sin parar mientes en la moral, el honor o las dificultades que su comportamiento produce a su amada. El personaje histórico fue después rey con el nombre de Enrique II Trastamara (1369).

Ø  Don Arias, caballero amigo y confidente de don Enrique, aparece como el contrapunto sensato, justo y caballeroso de verdad de don Gutierre y de don Enrique.

Ø  Don Diego, otro caballero del séquito de don Enrique.

Ø  Coquin, lacayo de don Gutierre, a medias bufón y mensajero. Pone el contrapunto cómico de la obra, pero es también el que, desde su posición subordinada y sin poder, tiene el punto de vista moral más llano, natural y sano.

Ø  Doña Mencía de Acuña, dama principal de Sevilla, cortejada por don Enrique, casada contra su voluntad por su padre con don Gutierre. Decidida a guardar sobre todo el honor y la castidad, su inocencia no le sirve para salvarse: juguete de las pasiones de otros y de las normas sociales, no tiene el valor o la prudencia de conseguir que brille su inocencia. Queriendo ser virtuosa sobre todo, aparece como pasiva y a merced del destino.

Ø  Doña Leonor, hermosa dama de Sevilla, pero sin fortuna y sin familia. Abandonada por don Gutierre por sospechas, es toda fuego y actividad: reclama al rey, maldice y protesta. En el fondo sigue amando a don Gutierre, como se revela al final, por encima de consideraciones morales y del propio peligro. Acepta de buen grado la ideología social del honor, pero la maneja y comprende con menos pasividad y más éxito que la protagonista, siendo sin embargo menos escrupulosa en su conducta personal.

Ø  Jacinta, una esclava. Es la figura clásica de la criada corrompible por el seductor de su señora, en este caso porque es esclava y don Enrique le promete la libertad.

Ø  Inés, criada.

Ø  Teodora, criada.

Ø  Ludovico, sangrador. Utilizado por don Gutierre en su criminal trama.

Ø  Un Viejo.

Ø  Soldados.


Mi opinión:

-Creo que es una obra realmente dramática y sanguinaria donde “el malo” se sale con la suya, todo como no por el tema de la honra, tan importante en aquella época. El rey Don Pedro tampoco evita nada ni toma justicia, como supuesto rey competente que tendría que ser, lo cuál hace pensar que es partidario de defender la honra a cualquier precio, incluso con derramamiento de sangre como en esta tragedia. Es una obra muy interesante, ya no solo por la acción que transcurre, sino también por la implicación emocional de los personajes, ese odio por ejemplo que siente Doña Leonor, que resulta ser más impotencia que odio de no poder estar al lado de Don Gutierre, amor que siente por él a cualquier precio también, sabiendo que a matado a su esposa por el simple hecho de la honra y que podría tener ella la misma suerte sigue queriéndole y está junto a él. Del amor al odio solo hay un paso. Don Gutierre igualmente también es un personaje que se implica mucho emocionalmente, siendo un personaje muy celoso con gran ira y pensamientos desacertados que terminan llevándolo a cometer un asesinato. Mata dos pájaros de un tiro, asesina a su mujer para “salvar” su honra y además vuelve a tener a Doña Leonor a su lado, a rey muerto, rey puesto. Sin duda una obra completa y muy interesante de ver interpretada, como he conocido que hasta hace poco se ha estado interpretando.


Carlos Montoya Fernández        1º BACH  CTC