GANADORA DEL CONCURSO LITERARIO "IES LEONARDO DA VINCI", MODALIDAD RELATO: LUCÍA VARELA.
“ Ese es el precio del poder “
Todo se remonta a 1987 cuando la
bolsa comenzó a caer y hubo una crisis económica que hizo que mucha gente
perdiese sus trabajos, entre ellos se encontraba un hombre llamado Luke Hepton,
un padre de familia que nunca destacó en naday acabó trabajando en un banco el
cual tuvo que cerrar tras la caída de la bolsa.
Meses después de que perdiese el
trabajo le surgió la oportunidad de trabajar en un banco de otra ciudad, sin
pensarlo dos veces o consultar a cualquier integrante de su familia aceptó, ya
que apenas podían mantenerse con el trabajo de enfermera de su mujer, Linda, una
mujer trabajadora y valiente que no pudo terminar la universidad debido a la
falta de apoyo económico, y ahora se pasa los días trabajando para poder
mantener a su familia de tres y en su tiempo libre le gusta ver series de
investigación ya que solía ser su pasión.
Tras dos semanas intensas de
papeleo, Luke, Linda y Ana, su hija, por
fin lograron asentar cabeza en la nueva ciudad. A Ana no le hacía mucha ilusión
tener que marcharse de su ciudad ya que allí se encontraban sus amigos, pero
sin embargo, tampoco le molestó tanto como quiso aparentar, ella siempre ha
pensado que los amigos son algo efímero y lo único qjue realmente importaba en
esta vida era el poder.
Se encontraban a tan solo 15
minutos de su nuevo hogar cuando Linda por fin habló para relajar el ambiente
ya que Ana no se había atrevido a decir ni una palabra desde que salieron de su
antigua casa y Luke estaba demasiado nervioso como para pensar en algo que no
fuese con que traje debería de ir mañana al trabajo.
-
¿Estás emocionada de hacer nuevos amigos?-
preguntó Linda a Ana
-
Si no hubieseis decidido alejarme de mis
amigos no tendría que hacer unos nuevos...- reprochó Ana por el simple placer
de discutir.
-
Pfff... ya empezamos otra vez, - susurró
Luke- piensa que esta es una nueva oportunidad de empezar de cero, como el ave
Fénix que surgió de las cenizas, especialmente con las notas-
-
Bueno... si tu lo dices- replicó Ana mientras
sacaba los auriculares de su mochila que se había dado cuenta de que no iba a
llegar a ningún lado con esa discusión así que prefería escuchar música.
Solo
fueron 15 minutos, pero a Ana le pareció una eternidad; cuando llegaron a su
nuevo hogar, ya estaba todo allí. Al llegar, la casera les dió unas
instrucciones muy simples: tenían que cerrar la puerta del jardín dos veces ya
que estaba averiada, les dio un par de instrucciones más pero Ana no prestó
atención ya que no le interesaban hasta que la casera les dió la última
instrucción que por algún motivo consiguió captar la atención de Ana.
-
Ah, y debo advertiros que la tercera planta
no está disponible, lleva años cerrada y en desuso, así que os recomiendo no
intentar pasar, ya que puede que hayamás insectos allí de los que seguramente hayáis
visto en vuestras vidas. - advirtió la casera
Ana no
pudo parar de pensarlo durante toda la tarde, quería saber por qué habían
cerrado la tercera planta ya que es un detalle que nunca mencionó la casera.
Durante la cena, Ana tramaba un plan para poder subir y averiguar que era lo
que realmente había pasado para que cerrasen la última planta.
-
Ni se te ocurra- dijo Linda advirtiendo a
Ana- sé lo que estas pensando y creéme que si por algún segundo piensas por
algún segundo que vas a tener la oportunidad estás equivocada-
-
Sé que estas tramando algún plan para subir
al tercer piso y averiguar porque está cerrada. Ana, sé que estás enfadada con
nosotros por hacerte cambiar tu vida entera, pero no intentes hacérnoslo pagar
mediante tus actos porque va a salir mal- explicó Linda
-
Tampoco pensaba en eso-exclamó Ana con la
intención de evitar esa conversación.
La
conversación acabó ahí, nadie dijo nada más durante la cena, y aunque Linda sabía
que Ana tramaba algo, prefirío ignorarla.
A la mañana siguiente, Ana se quedó sola en
casa, ya que su padre tenía que ir a su nuevo trabajo, y su mudra tuvo que
salir a hacer unos recados, así que, aprovechó la oportunidad para subir al
tercer piso y averiguar lo que fuese que se encontraba allí.
Al subir
las escaleras del segundo al tercer piso solo había una puerta, sin cerradura
ni nada que impidiese abrirla. Ana abrió la puerta con cierto misterio e
incertidumbre ya que no entendía porque la casera dijo que estaba cerrada
cuando no era así.
Tras
abrir la puerta se encontró con un largo laberinto de puertas; confundida por
el asombro, Ana decidió entrar y cerrar la puerta tras ella por si su madre
venía, que no la pillase con las manos en la masa. Al adentrarse en aquel
laberinto le pareció ver alguien al fondo, pero pensó que era fruto de su
imaginación, como un espejismo, pero conforme más se adelantaba, más real
parecía. Se encontraba a metros de dicha figura cuando se dió cuenta de que le
resultaba familiar aquella persona, así que con miedo y curiosidad decidió
acercarse aún más para averiguar de quién se trataba.
Era su
padre, si, el mismo que se había marchado esta mañana al trabajo y desde
entonces no lo había vuelto a ver ; de repente escuchó lo que parecía ser un
susurro, venía de su padre, le estaba diciendo algo pero no podía escucharlo
bien así que se acercó para oír que era aquello que su padre le decía.
-
¿Cuál es tu mayor deseo?- preguntó Luke
susurrando
-
¿Qué?¿Papá que haces aquí?- respondió Ana
confunsa
-
¿Cuál es tu mayor deseo?- volvió a preguntar
Luke
Confundida
de por qué su padre estaba ahí o por qué hacía esas preguntas, Ana decidió
seguirle el juego a su padre pensando que sería algún tipo de broma pesada por
intentar ir en contra de lo que habían dicho sus padres.
-
Mi mayor deseo es el poder- Respondió Ana
-
Ese es el precio del poder- Dijo Luke
Ana ante
aquella situación decidió que lo mejor era volver y hacer como si eso nunca
hubiese tenido lugar.Conforme se dió la vuelta se dió cuenta de que estaba
rodeada por un montón de puertas y como había cerrado la puerta tras entrar, ya
no sabía cuál de todas aquellas puertas era por la que había entrado, de manera
que no tenía salida.
-
Ese es el precio del poder- Repitió Luke
Mientras
tanto, en el segundo piso se encontraba una versión de Ana que conseguía todo aquello
que deseaba, pero en realidad Ana seguía atrapada en el tercer piso. Ese es el
precio del poder, ella nunca iba a salir de allí pero para los demás conseguía
todo aquello que quería y tenía más poder que nadie.
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