viernes, 28 de marzo de 2014

Texto narrativo-Fábula del león y los bueyes

Mario Mancebo Vergara
TEXTO NARRATIVO:
El león y los 3 bueyes

Hace mucho tiempo, vivían tres bueyes, cuya amistad era tan fuerte, que siempre que salían a pastar al prado, lo hacían juntos.
Un león hambriento, que pasaba por allí todos los días, fantaseaba con la idea de comerse a uno de ellos. Pero como siempre estaban juntos, era imposible que pudiera salir bien parado de su enfrentamiento contra semejante grupo.
Pasaron los días y tras pensarlo mucho, el león encontró la manera de separarlos y darse un gran festín. Fue uno por uno y comenzó a contarles muchas mentiras, haciéndoles pensar a los bueyes, que cada uno hablaba mal de otro a sus espaldas.
Los bueyes, que no comprobaron si lo que decía el león era cierto o falso, se enfadaron tanto, que al día siguiente, fueron a pastar por separado a prado.
El león, que tenía la esperanza de que su plan haya dado resultado, volvió al prado y se encontró con  los bueyes cada uno por su lado. Encantado por tener la oportunidad de llenar la barriga, atacó a los bueyes uno por uno y sin dificultades, consiguió su objetivo.

ANÁLISIS:
-Este texto narrativo es una fábula que cuenta un hecho ficticio claramente reconocible porque los animales hablan entre sí en la historia.
ESTRUCTURA:
1-Planteamiento: en esta parte se introduce a los personajes y se plantea un problema(el león no puede vencer a los tres bueyes)
2-Nudo: se desarrollan los acontecimientos, se intenta solucionar el problema inicial(el león habla con los bueyes por separado para que se pongan unos contra otros)
3-Desenlace: se resuelve el conflicto con un final feliz o trágico( el león ataca a los bueyes por separado aprovechando que estaban enfadados entre ellos).

NARRADOR: En este caso el narrador es omnisciente. Es un testigo externo de la historia que conoce lo que hacen, sienten y piensan los personajes. Además emplea la tercera persona(vivían tres bueyes..., pasaba por allí...).
PERSONAJES:
-Aparece un personaje principal, el león, que es quien debe resolver el conflicto que plantea la historia.
-Los demás personajes(los bueyes) no son tan importantes como el león, por lo que son considerados los personajes secundarios.
ESPACIO Y TIEMPO:
-La acción se desarrolla en una sabana donde habitan leones y bueyes. Esta sabana podría ser real, ya que en estos lugares habitan tanto leones como bueyes, sin embargo en este caso es imaginaria, porque el texto es una historia inventada, por lo que no existen realmente ni dicho lugar ni los personajes nombrados anteriormente.
-El narrador emplea un tiempo interno con un orden cronológico en el que sucede la acción.
El orden cronológico es lineal, puesto que se narran los hechos del relato de principio a fin.


 TEMA Y ARGUMENTO:
-El argumento se expresa como un resumen de la historia.Por ejemplo:
Un león trata de matar a tres bueyes para comérselos, pero se da cuenta de que son más fuertes que él,de modo que idea un plan para separarlos y finalmente los mata y devora uno por uno.
-El tema se resume en unas breves palabras que explican lo que sucede en la obra.Por ejemplo:
El engaño de un león a tres bueyes.
ESTILO:
El estilo empleado es indirecto, porque no se reproducen los diálogos entre los personajes.
Ejemplo:- "Fue uno por uno y comenzó a contarles historias.." - en lugar de "Fue uno por uno y les dijo:..."
FORMAS VERBALES:
El tiempo verbal más empleado es el pretérito imperfecto(pasaba,fantaseaba,estaban...).

jueves, 20 de marzo de 2014

Miguel de Cervantes ( María José Martínez Requena)


MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

María José Martínez Requena 1º CTC
Miguel de
Cervantes nació el 7 de octubre de 1547 
en Alcalá de Henares. siendo bautizado en la iglesia Parroquial
de Santa María la Mayor. Su padre era un pobre cirujano cargado 
de familia, por lo que el pequeño Miguel no tuvo ocasión de
recibir estudios que avivaran su inteligencia. Mas, ésta era tan
despierta, y su afición a la lectura tan viva, que de niño recogía
y leía hasta los papeles rotos que encontraba por las calles.
También, fue enormemente aficionado al teatro y no desperdiciaba
ocasión de meterse en los viejos corrales
donde se representaban las comedias de entonces. Así
pudo admirar al gran Lope de Rueda. 

MUERTE DE CERVANTES

No hay que decir que el Duque de Bejar costeó la edición
del libro. y que éste, pronto se hizo famoso, dando a su autor no ya
la celebridad y la gloria, sino la fortuna. Después del «DON
QUIJOTE». Cervantes escribió otras muchas obras. siendo las más celebradas
entre ellas las Novelas Ejemplares, narraciones cortas en que se refleja
la vida española de aquel tiempo. En el año 1615. vio la luz pública la segunda
parte de «EL INGENIOSO HIDALGO. DON QUIJOTE DE
LA MANCHA». cuyo triunfo fue muy superior al que había obtenido
la primera. Los literatos de la época, sin embargo. hicieron sufrir
a Cervantes grandes desengaños, pero el pueblo le otorgó la popularidad
que merecía. Llegó a la vejez muy pobre y solo. pues su mujer
había muerto. Le protegió, para que pudiera subsistir, el Conde
de Lemos. y el 23 de abril de 1616,
dejó de existir Miguel de Cervantes Saavedra,
siendo su entierro tan humilde como había sido
su vida.

OBRA: EL AMANTE LIBERAL 
Miguel de Cervantes Saavedra 

Esta novela y “La Señora Cornelia” son las únicas que tienen personajes y escenarios extranjeros. La acción se desarrolla en Turquía y los personajes son sicilianos. Trata acerca de las peripecias de dos jóvenes enamorados, Leonisa y Ricardo. Comienza con un lamento de Ricardo quien nos cuenta cómo él y Leonisa cayeron en cautividad. Una tormenta separa las naves en que iban, haciendo naufragar a la de Leonisa, por lo cual la cree muerta. Una vez terminado este relato que hace al Virrey Mahamut, le acompaña a presenciar la toma de mando de Hazan, que ocurre en las afueras de Nicosia; a la tienda de Mahamut, llega un judío a vender a una esclava, que no es otra que Leonisa. Todos quieren comprarla, todos la compran, pero como no logran ponerse de acuerdo en quien va a quedarse con ella, pasa al poder del Gadi, para regalársela al Sultán. Mahamut consigue que Ricardo vaya a parar a manos cuya mujer se enamora de nuestra protagonista; el Cadi, por su parte está enamorado de Leonisa. Para ganarse el favor de sus amos, los dos cristianos tienen que servir de intermediarios de sus amores. Leonardo consigue de esta forma volver a ver a Leonisa quien le cuenta los sucesos ocurridos desde que la tormenta hizo naufragar su nave. El Cadi, por su parte, trata de llevar a Leonisa a Constantinopla, liberándose del asedio de Hazan que quiere que se la entregue. Además, piensa deshacerse de su esposa Halina, diciendo que ha sido Leonisa la muerta y así no tener que entregarla al Sultán. Pero allí están Alí y Hazan para impedir estos planes. Se produce una batalla naval entre Turcos, y Ricardo y los cristianos aprovechan el último momento para intervenir y recobrar la libertad. Vuelven a Trápani en una de las naves. Malima y Mahamut, ambos renegados, entran de nuevo en el seno de la iglesia. Ricardo devuelve a Leonisa a su antiguo amante, el lindo Cornelio, pero la bella muchacha prefiere a Ricardo.

OPINION PERSONAL:He elegido esta obra porque me parece una historia bonita desde mi punto de vista, porque esta basada en el amor de dos personas y la chica elige a su amado para estar siempre a su lado, después de que este creyera que la joven estaba muerta. Cervantes solo hizo dos novelas con personajes extranjeros y las escenas son realizadas en Turquía. Esta historia es contada por Ricardo y en ella explica como el y Leonisa se enamoran. Después la creen muerta porque las naves se separan en medio de una tormenta. También es un relato en el que se presencian conquistas y guerras.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Tipos de Oraciones.



Oraciones Simples: 

(Las oraciones simples son las que tienen un verbo).


1) Según la actitud del hablante:
            - Enunciativas (afirmativas o negativas)  hoy vendrá Maribel; anuncian lluvias para el jueves
            - Interrogativas (totales / parciales ; directas / indirectas)  ¿Piensas acabar hoy?; dime si piensas acabar hoy; ¿Cuándo llegó el tren?
            - Exclamativas (comunican sentimientos del hablante y van entre signos de admiración): ¡Menudo traje te has comprado!
            - Desiderativas: (expresan un deseo) Ojalá tengas un buen vuelo.
            - Dubitativas o de posibilidad: Podría venir mañana; quizás llueva esta semana.

            - Exhortativas (intentan influir en el receptor expresando un ruego o un mandato): Acércate, por favor.


2) Según su estructura interna:

            2.1. Dependiendo de la existencia o inexistencia del sujeto:
                        - Personales: tienen un sujeto explícito u omitido (ven pronto; tú no sabes nada).
                        - Impersonales: carecen de sujeto.
                                   - De meteorología ® llueve mucho en el norte; está granizando fuerte.
                                   - Gramaticalizadas (se construyen con los verbos ser, haber, hacer, bastar y sobrar en 3.ª p. de singular) ® mañana es domingo; hace mucho frío; hay cinco alumnos en la clase; me sobra con tu ayuda;  me basta con tus palabras.
                                   - Reflejas: con el pronombre “se” y el verbo en 3.ª p. de singular ® se cree en su inocencia; se come muy bien en este restaurante.



2.2. Según la naturaleza del verbo:

-          Predicativas: no llevan atributo (SUJ. + NÚC. + Complementos).
                                     Atributivas: el verbo precisa de un atributo. Habitualmente se trata de los verbos ser, estar o parecer (SUJ. + CÓPULA + ATRIBUTO)

2.3. Según la existencia o inexistencia de CD
            - Transitivas (llevan complemento directo); Come la tortilla; responde la pregunta.
            - Intransitivas (no llevan complemento directo); Hoy comí en casa; responderé mañana.

2.4. Según la voz del verbo:
                        - Activas (Sujeto agente + núcleo + complementos)
                        - Pasivas:
                              - Pasiva pura (Sujeto paciente + núcleo + complemento agente)
                              - Pasiva refleja (sujeto + se + verbo en voz activa) ® Se ha derribado el edificio.

2.5. Reflexivas: el verbo se acompaña de una forma pronominal (me, te, se, nos, os, se)  que tiene  como referente el mismo sujeto. Este elemento pronominal indica que la acción verbal recae sobre el mismo sujeto. Admiten el refuerzo “a sí mismo / a mí mismo / a ti mismo”  Me ducho todos los días / Me cepillo los dientes todos los días / Te martirizas con todo esto. En todos estos casos el pronombre átono desempeña la función de CD (en este caso es una reflexiva directa) o CI (en cuyo caso es una reflexiva indirecta).

2.6. Recíprocas: Se construyen con las formas del pronombre átono en plural (nos, os, se). Siempre tienen un sujeto en plural en el que los componentes realizan acciones que repercuten de uno a otro. Admiten el refuerzo “mutuamente”, “recíprocamente”  o “uno a otro”  Ellos se adoran; Pepe y María se han escrito durante años. En todos los casos el pronombre átono desempeña una función (bien de CD o de CI, según los casos).


Oraciones compuestas:
(Las oraciones compuestas tienen más de un verbo en forma personal, y por lo tanto, tiene tantos predicados como verbos presentan. A cada una de las oraciones que se unen para formar la oración compuesta, se les llama proposición)

1.Oraciones coordinadas.
Las proposiciones que forman las oraciones compuestas coordinadas son sintácticamente independientes. Podemos distinguir los siguientes tipos de coordinadas:
    1. COPULATIVAS.
Los nexos que se utilizan son: Y, E, NI
Ejemplo: No contestes al teléfono ni abras la puerta a nadie.
    1. DISYUNTIVAS.
Los nexos que se utilizan son: O / U.
Ejemplo: ¿Estudias o trabajas?
    1. DISTRIBUTIVAS.
Los nexos que se utilizan son: BIEN...BIEN; TAN PRONTO...COMO; YA...YA
Ejemplo: Mi padre tan pronto canta como se hunde en la depresión.

       4.  ADVERSATIVAS.
Los nexos utilizados son: PERO, MAS, NO OBSTANTE, AUNQUE, SIN EMBARGO, CON TODO, SALVO, EXCEPTO, SINO (QUE).
Ejemplo: La ruta a pie fue dura aunque mereció la pena.

5. EXPLICATIVAS.
 Los nexos utilizados son: ESTO ES, ES DECIR, O 

SEA.

Ej.: No iré a la fiesta, o sea, que no me  esperéis.




2.Oraciones Subordinadas.

    En las subordinadas existe una relación de dependencia entre las proposiciones de la oración. Podemos distinguir los siguientes tipos de oraciones subordinadas:
    2.1) SUSTANTIVAS
    Las proposiciones subordinadas sustantivas realizan la misma función que el sintagma nominal: sujeto, C.D., C.I., atributo, suplemento, complemento del nombre o complemento del adjetivo. 



    2.2) ADJETIVAS O DE RELATIVO.
    Realizan la misma función que un sintagma adjetival.
    Los nexos que introducen las proposiciones
    subordinadas adjetivas o de relativo son:
    -pronombres relativos (que, cual, cuales, quien, quienes)
    -los determinantes relativos (cuyo, cuya, cuyos, cuyas)
    -los adverbios relativos (donde, como, cuando)
    Existen dos tipos de proposiciones subordinadas adjetivas o de relativo:


    ESPECIFICATIVAS
    Nos dan una información imprescindible para entender el significado de la oración.
    Ejemplo: El hombre que está junto al piano es mi tío.
     EXPLICATIVAS
    Nos dan una información que podría suprimirse.
    Ejemplo:  Ana, que es una chica estupenda, será la capitana del equipo.



    2.3) ADVERBIALES
    Las proposiciones adverbiales desempeñan la función de un complemento circunstancial aunque no todas se pueden sustituir por un adverbio.


    • DE LUGAR (DONDE)
      Ejemplo: Nos reunimos donde nos dijeron.
    • DE MODO (COMO, SEGÚN, SIN)
      Ejemplo: Rellené el formulario según las instrucciones.
    • DE TIEMPO (CUANDO, ANTES QUE, DESPUÉS 
      QUE, APENAS, MIENTRAS, AL + Infinitivo)
      Ejemplo: Al bajar del tren me acordé de ti.
      error
    • CAUSALES (PORQUE, PUES, PUESTO QUE, COMO)
      Ejemplo: Te llamo porque necesito ayuda.
    • CONSECUTIVAS (TANTO...QUE, TAN...QUE, 
      TAL...QUE)
      Ejemplo: Tiene tanto dinero que vive en un hotel.
    • FINALES (PARA QUE, A FIN DE QUE, A QUE, 
      PARA...)
      Ejemplo: Mi familia me llamó para felicitarme.
    • CONDICIONALES (SI)
      Ejemplo: Si comienza a nevar, quédate a dormir.
    • CONCESIVAS (AUNQUE, A PESAR DE QUE,
      CUANDO)
      Ejemplo: Aunque esté enferma, haré el viaje.
    • COMPARATIVAS
    • De inferioridad-MENOR QUE o MENOS QUE
  • De superioridad-MAYOR QUE o MAS QUE
    De igualdad- TAL...COMO, TAN...COMO,
    IGUAL...QUE
    Ejemplo: El vestido es tan bonito como esperaba.

  • 3.Oraciones Yuxtapuestas
  • En este caso no existen nexos y las proposiciones se yuxtaponen. Aparecen signos ortográficos como el punto y coma o la coma.
Ejemplo: Llueve; no podremos ir al campo.




Gema Magán Cano 1CTC. 




lunes, 17 de marzo de 2014

Conferencia de Borges sobre "El Quijote"


«Mi entrañable señor Cervantes»

En 1968 Jorge Luis Borges pronunció, en inglés, esta conferencia sobre el Quijote en la Universidad de Texas, Austin. El texto fue recobrado recientemente por Julio Ortega y Richard Gordon e incluido en un número monográfico de la revista estadounidense Inti. Esta traducción, la primera que se hace al castellano, fue publicada por la revista española Letra Internacional. 
Puede parecer una tarea estéril e ingrata discutir una vez más el tema de Don Quijote, ya que se han escrito sobre él tantos libros, bibliotecas enteras, bibliotecas aún más abundantes que la que fue incendiada por el piadoso celo del sacristán y el barbero. Sin embargo, siempre hay placer, siempre hay una suerte de felicidad cuando se habla de un amigo. Y creo que todos podemos considerar a Don Quijote como un amigo. Esto no ocurre con todos los personajes de ficción. Supongo que Agamenón y Beowulf resultan más bien distantes. Y me pregunto si el príncipe Hamlet no nos hubiera menospreciado si le hubiéramos hablado como amigos, del mismo modo en que desairó a Rosencrantz y Guildenstern. Porque hay ciertos personajes, y esos son, creo, los más altos de la ficción, a los que con seguridad y humildemente podemos llamar amigos. Pienso en Huckleberry Finn, en Mr. Pickwick, en Peer Gynt y en no muchos más.
Pero ahora hablaremos de nuestro amigo Don Quijote. Primero digamos que el libro ha tenido un extraño destino. Pues de algún modo, apenas si podemos entender por qué los gramáticos y académicos le han tomado tanto aprecio a Don Quijote. Y en el siglo XIX fue alabado y elogiado, diría yo, por las razones equivocadas. Por ejemplo, si consideramos un libro como el ejercicio de Montalvo, Capítulos que se le olvidaron a Cervantes, descubrimos que Cervantes fue admirado por la gran cantidad de proverbios que conocía. Y el hecho es que, como todos sabemos, Cervantes se burló de los proverbios haciendo que su rechoncho Sancho los repitiera profusamente. Entonces, la gente consideraba a Cervantes un escritor ornamental. Y debo decir que a Cervantes no le interesaba para nada la escritura ornamental; la escritura refinada no le agradaba demasiado, y leí en alguna parte que la famosa dedicatoria de su libro al Conde de Lemos fue escrita por un amigo de Cervantes o copiada de algún libro, ya que él mismo no estaba especialmente interesado en escribir esa clase de cosas. Cervantes fue admirado por su «buen estilo», y por supuesto las palabras «buen estilo» significan muchas cosas. Si pensamos que Cervantes nos transmitió el personaje y el destino del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, tenemos que admitir su buen estilo, o, más bien, algo más que un buen estilo, porque cuando hablamos de buen estilo pensamos en algo meramente verbal.
Me pregunto cómo hizo Cervantes para lograr ese milagro, pero de algún modo lo logró. Y recuerdo ahora una de las cosas más notables que he leído, algo que me produjo tristeza. Stevenson dijo: «¿Qué es el personaje de un libro?». Y respondió: «Después de todo, un personaje es tan sólo una ristra de palabras».
Es cierto, y sin embargo, lo consideramos una blasfemia. Porque cuando pensamos, digamos, en Don Quijote o en Huckleberry Finn o en Peer Gynt o en Lord Jim, sin duda no pensamos en ristras de palabras. También podríamos decir que nuestros amigos están hechos de ristras de palabras y, por supuesto, de percepciones visuales. Cuando en la ficción nos encontramos con un verdadero personaje, sabemos que ese personaje existe más allá del mundo que lo creó. Sabemos que hay cientos de cosas que no conocemos, y que sin embargo existen. De hecho, hay personajes de ficción que cobran vida en una sola frase. Y tal vez no sepamos demasiadas cosas sobre ellos, pero, especialmente, lo sabemos todo. Por ejemplo, ese personaje creado por el gran contemporáneo de Cervantes. Shakespeare: Yorick; el pobre Yorick, es creado, diría, en unas pocas líneas. Cobra vida. No volvemos a saber nada de él, y sin embargo sentimos que lo conocemos. Y tal vez, después de leer Ulises, conocemos cientos de cosas, cientos de hechos, cientos de circunstancias acerca de Stephen Dedalus y de Leopold Bloom. Pero no los conocemos como a Don Quijote, de quien sabemos mucho menos.
Ahora voy al libro mismo. Podemos decir que es un conflicto entre los sueños y la realidad. Esta afirmación es, por supuesto, errónea, ya que no hay causa para que consideremos que un sueño es menos real que el contenido del diario de hoy o que las cosas registradas en el diario de hoy. No obstante, como debemos hablar de sueños y realidad, porque también podríamos, pensando en Goethe, hablar de Wahrheit und Dichtung, de verdad y poesía. Pero cuando Cervantes pensó escribir este libro, supongo que consideró la idea del conflicto entre los sueños y la realidad, entre las proezas consignadas en los romances que Don Quijote leyó y que fueron tomadas del Matière de Bretagne, del Matière France y demás y la monótona realidad de la vida española a principios del siglo XVII. Y encontramos este conflicto en el título mismo del libro. Creo que, tal vez, algunos traductores ingleses se han equivocado al traducir El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha como The ingenious knight: Don Quijote de la Mancha, porque las palabras «Knight» y «Don» son lo mismo. Yo diría tal vez «the ingenious country gentleman», y allí está el conflicto.
Pero, por supuesto, durante todo el libro, especialmente en la primera parte, el conflicto es muy brutal y obvio. Vemos a un caballero que vaga en sus empresas filantrópicas a través de los polvorientos caminos de España, siempre apelado y en apuros. Además de eso, encontramos muchos indicios de la misma idea. Porque por supuesto, Cervantes era un hombre demasiado sabio como para no saber que, aun cuando opusiera los sueños y la realidad, la realidad no era, digamos, la verdadera realidad, o la monótona realidad común. Era una realidad creada por él; es decir, la gente que representa la realidad en Don Quijote forma parte del sueño de Cervantes tanto como Don Quijote y sus infladas ideas de la caballerosidad, de defender a los inocentes y demás. Y a lo largo de todo el libro hay una suerte de mezcla de los sueños y la realidad.
Por ejemplo, se puede señalar un hecho, y me atrevo a decir que ha sido señalado con mucha frecuencia, ya que se han escrito tantas cosas sobre Don Quijote. Es el hecho de que, tal como la gente habla todo el tiempo del teatro en Hamlet, la gente habla todo el tiempo de libros en Don Quijote. Cuando el párroco y el barbero revisan la biblioteca de Don Quijote, descubrimos, para nuestro asombro, que uno de los libros ha sido escrito por Cervantes, y sentimos que en cualquier momento el barbero y el párroco pueden encontrarse con un volumen del mismo libro que estamos leyendo. En realidad eso es lo que pasa, tal vez lo recuerden, en ese otro espléndido sueño de la humanidad, el libro de Las mil y una noches. Pues en medio de la noche Scherezade empieza a contar distraídamente una historia y esa historia es la historia de Scherezade. Y podríamos seguir hasta el infinito. Por supuesto, esto se debe a, bueno, a un simple error del copista que vacila ante ese hecho, si Scherezade contando la historia de Scherezade es tan maravilloso como cualquier otro de los maravillosos cuentos de las Noches.
Además, también tenemos en Don Quijote el hecho de que muchas historias están entrelazadas. Al principio podemos pensar que se debe a que Cervantes puede haber pensado que sus lectores podrían cansarse de la compañía de Don Quijote y de Sancho y entonces trató de entretenerlos entrelazando otras historias. Pero yo creo que lo hizo por otra razón. Y esa otra razón sería que esas historias, la Novela del curioso impertinente, el cuento del cautivo y demás, son otras historias. Y por eso está esa relación de sueños y realidad, que es la esencia del libro. Por ejemplo, cuando el cautivo nos cuenta su cautiverio, habla de un compañero. Y ese compañero, se nos hace sentir, es finalmente nada menos que Miguel de Cervantes Saavedra, que escribió el libro. Así hay un personaje que es un sueño de Cervantes y que, a su vez, sueña con Cervantes y lo convierte en un sueño. Después, en la segunda parte del libro, descubrimos, para nuestro asombro, que los personajes han leído la primera parte y que también han leído la imitación del libro que ha escrito un rival. Y no escatiman juicios literarios y se ponen del lado de Cervantes. Así que es como si Cervantes estuviera todo el tiempo entrando y saliendo fugazmente de su propio libro y, por supuesto, debe haber disfrutado mucho de su juego.
Por supuesto, desde entonces otros escritores han jugado ese juego (permítanme que recuerde a Pirandello) y también una vez lo ha jugado uno de mis escritores favoritos, Henrik Ibsen. No sé si recordarán que al final del tercer acto de Peer Gynt hay un naufragio. Peer Gynt está a punto de ahogarse. Está por caer el telón. Y entonces Peer Gynt dice: «Después de todo, nada puede ocurrirme, porque, ¿cómo puedo morir al final del tercer acto?». Y encontramos un chiste similar en uno de los prólogos de Bernard Shaw. Dice que de nada le serviría a un novelista escribir «se le llenaron los ojos de lágrimas, pues vio que a su hijo sólo le quedaban unos pocos capítulos de vida». Y yo diría que fue Cervantes quien inventó este juego. Salvo que, por supuesto, nadie inventa nada, porque siempre hay algunos malditos antecesores que han inventado muchísimas cosas antes que nosotros.
Entonces tenemos en Don Quijote un doble carácter. Realidad y sueño. Pero al mismo tiempo Cervantes sabía que la realidad estaba hecha de la misma materia que los sueños. Es lo que debe haber sentido. Todos los hombres lo sienten en algún momento de su vida. Pero él se divirtió recordándonos que aquello que tomamos como pura realidad era también un sueño. Y así todo el libro es una suerte de sueño. Y al final sentimos que, después de todo también nosotros podemos ser un sueño.
Y hay otro hecho que me gustaría recordarles: cuando Cervantes habló de La Mancha, cuando habló de los caminos polvorientos, de las posadas de España a principios del sigloXVII, pensaba en ellas como cosas aburridas, como cosas muy ordinarias. Algo muy semejante sentía Sinclair Lewis al hablar de Main Street, y cosas así. Y sin embargo ahora palabras como La Mancha tienen una significación romántica porque Cervantes se burló de ellas.
Y hay otro hecho que me gustaría recordarles. Cervantes, como él mismo dijo dos o tres veces, quería que el mundo olvidara los romances de caballería que él acostumbraba leer. Y sin embargo si hoy se recuerdan nombres tales como Palmerín de Inglaterra, Tirant lo Blanc, Amadís de Gaula y otros, es porque Cervantes se burló de ellos. Y de algún modo esos nombres ahora son inmortales. Entonces uno no debe quejarse si la gente se ríe de nosotros, porque por lo que sabemos, esa gente puede inmortalizarnos con su risa.
Por supuesto, no creo que tengamos la suerte de que se ría de nosotros un hombre como Cervantes. Pero seamos optimistas y pensemos que podría ocurrir.
Y ahora llegamos a otra cosa. Algo que es tal vez tan importante como otros hechos que ya les he recordado. Bernard Shaw dijo que un escritor sólo podía tener tanto tiempo como el que le diera su poder de convicción. Y, en el caso de Don Quijote, creo que todos estamos seguros de conocerlo. Creo que no hay duda posible de nuestra convicción en cuanto a su realidad. Por supuesto, Coleridge escribió sobre una voluntaria suspensión del descreimiento. Ahora me gustaría entrar en detalles acerca de mi afirmación.
Creo que todos nosotros creemos en Alonso Quijano. Y, por raro que parezca, creemos en él desde el primer momento en que nos es presentado. Es decir, desde la primera página del primer capítulo. Y sin embargo, cuando Cervantes lo presentó ante nosotros, supongo que sabía muy poco de él. Cervantes debe haber sabido tan poco como nosotros. Debe haber pensado en él como héroe, o como el eje de una novela de humor, pero no se ve ningún intento de entrar en lo que podríamos llamar su psicología. Por ejemplo, si otro escritor hubiera tomado el tema de Alonso Quijano, o de cómo Alonso Quijano se volvió loco por leer demasiado, hubiera entrado en detalles acerca de su locura. Nos hubiera mostrado el lento oscurecimiento de su razón. Nos hubiera mostrado cómo todo empezó con una alucinación, cómo al principio jugó con la idea de ser un caballero errante, cómo por fin se lo tomó en serio, y tal vez todo eso no le hubiera servido de nada a ese escritor. Pero Cervantes meramente nos dice que se volvió loco. Y nosotros le creemos.
Ahora bien, ¿qué significa creer en Don Quijote? Supongo que significa creer en la realidad de su personaje, de su mente. Porque una cosa es creer en un personaje, y otra muy diferente es creer en la realidad de las cosas que le ocurrieron. En el caso de Shakespeare es muy claro. Supongo que todos creemos en el príncipe Hamlet, que todos creemos en Macbeth. Pero no estoy seguro de que las cosas ocurrieran tal como Shakespeare nos cuenta en la corte de Dinamarca, ni tampoco que creemos en las tres brujas de Macbeth.
En el caso de Don Quijote, estoy seguro de que creemos en su realidad. No estoy seguro -tal vez sea una blasfemia, pero después de todo, estamos hablando entre amigos, les estoy hablando a todos ustedes; es algo diferente, ¿no?, estoy hablando en confianza-, no estoy del todo seguro de que creo en Sancho como creo en Don Quijote. Pues a veces siento, que pienso en Sancho como un mero contraste de Don Quijote. Y después están los otros personajes. Me parece que creo en Sansón Carrasco, creo en el cura, en el barbero, tal vez en el duque, pero después de todo no tengo que pensar mucho en ellos, y cuando leo Don Quijote tengo una sensación extraña. Me pregunto si compartirán esta sensación conmigo. Cuando leo Don Quijote, siento que esas aventuras no están allí por sí mismas. Coleridge comentó que cuando leemos Don Quijote nunca nos preguntamos «¿y ahora qué sigue?», sino que nos preguntamos qué ocurrió antes, y que estamos más dispuestos a releer un capítulo que a continuar con uno nuevo.
¿Cuál es la causa? La causa, supongo, es que sentimos, al menos yo siento, que las aventuras de Don Quijote son meros adjetivos de Don Quijote. Es una argucia del autor para que conozcamos profundamente al personaje. Es por eso que libros como La ruta de Don Quijote, de Azorín, o la Vida de Don Quijote y Sancho de Unamuno, nos parecen de algún modo innecesarios. Porque toman las aventuras o la geografía de las historias demasiado en serio. Mientras que nosotros realmente creemos en Don Quijote y sabemos que el autor inventó las aventuras para que nosotros pudiéramos conocerlo mejor.
Y no sé si esto no es cierto con respecto a toda la literatura. No sé si podemos encontrar un solo libro, un buen libro, del que aceptemos el argumento aunque no aceptemos a los personajes. Creo que eso no ocurre nunca, creo que para aceptar un libro tenemos que aceptar a su personaje central. Y podemos pensar que estamos interesados en las aventuras, pero en realidad estamos más interesados en el héroe. Por ejemplo, aun en el caso de otro gran amigo nuestro -y le pido disculpas a él y ustedes por no haberlo mencionado-, Mr. Sherlock Holmes, no sé si creemos verdaderamente en El perro de los Baskerville. No lo creo, al menos yo creo en Sherlock Holmes, creo en el Dr. Watson, creo en esa amistad.
Y lo mismo ocurre con Don Quijote. Por ejemplo, cuando cuenta las extrañas cosas que vio en la cueva de Montesinos. Y sin embargo, yo siento que él es un personaje muy real. Las historias no tienen nada especial, no se ve ninguna ansiedad especial en la urdimbre que las une, pero son, en cierto sentido, como espejos, como espejos en los que podemos ver a Don Quijote. Y sin embargo, al final, cuando él vuelve, cuando vuelve a su pueblo natal para morir, sentimos lástima de él porque tenemos que creer en esa aventura. El siempre había sido un hombre valiente. Fue un hombre valiente cuando le dijo estas palabras al caballero enmascarado que lo derribó: «Dulcinea del Toboso es la dama más bella del mundo, y yo el más miserable de los caballeros». Y sin embargo, al final, descubrió que toda su vida había sido una ilusión, una necedad, y murió de la manera más triste del mundo, sabiendo que había estado equivocado.
Ahora llegamos a lo que tal vez sea la escena más grande de ese gran libro: la verdadera muerte de Alonso Quijano. Tal vez sea una lástima que sepamos tan poco de Alonso Quijano. Sólo nos es mostrado en una o dos páginas antes de que se vuelva loco. Y sin embargo, tal vez no sea una lástima, porque sentimos que sus amigos lo abandonaron. Y entonces también podemos amarlo. Y al final, cuando Alonso Quijano descubre que nunca ha sido Don Quijote, que Don Quijote es una mera ilusión, y que está por morirse, la tristeza nos arrasa, y también a Cervantes.
Cualquier otro escritor hubiera cedido a la tentación de escribir un «pasaje florido». Después de todo, debemos pensar que Don Quijote había acompañado a Cervantes muchos años. Y, cuando le llega el momento de morir, Cervantes debe haber sentido que se estaba despidiendo de un viejo y querido amigo. Y, si hubiera sido peor escritor, o tal vez si hubiera sentido menos pena por lo que estaba pasando, se hubiera lanzado a una «escritura florida».
Ahora estoy al borde de la blasfemia, pero creo que cuando Hamlet está por morir, creo que tendría que haber dicho algo mejor que «el resto es silencio». Porque eso me impresiona como escritura florida y bastante falsa. Amo a Shakespeare, lo amo tanto que puedo decir estas cosas de él y esperar que me perdone. Pero bien, también diré: Hamlet, «el resto es silencio»... no hay otro que pueda decir eso antes de morir. Después de todo, era un dandy y le encantaba lucirse.
Pero en el caso de Don Quijote, Cervantes se sintió tan sobrecogido por lo que estaba ocurriendo que escribió: «El cual entre suspiros y lágrimas de quienes lo rodeaban», y no recuerdo exactamente las palabras, pero el sentido es «dio el espíritu, quiero decir que se murió». Ahora bien, supongo que cuando Cervantes releyó esa oración debe haber sentido que no estaba a la altura de lo que se esperaba de él. Y sin embargo, también debe haber sentido que se había producido un gran milagro. De algún modo sentimos que Cervantes lo lamenta mucho, que Cervantes está tan triste como nosotros. Y por eso se le puede perdonar una oración imperfecta, una oración tentativa, una oración que en realidad no es imperfecta ni tentativa sino un resquicio a través del cual podemos ver lo que él sentía.
Ahora, si me hacen algunas preguntas trataré de responderlas. Siento que no he hecho justicia al tema, pero después de todo, estoy un poco conmovido. He vuelto a Austin después de seis años. Y tal vez ese sentimiento ha superado lo que siento por Cervantes y por Don Quijote. Creo que los hombres seguirán pensando en Don Quijote porque después de todo hay una cosa que no queremos olvidar: una cosa que nos da vida de tanto en tanto, y que tal vez nos la quita, y esa cosa es la felicidad. Y, a pesar de los muchos infortunios de Don Quijote, el libro nos da como sentimiento final la felicidad. Y sé que seguirá dándoles felicidad a los hombres. Y para repetir una frase trillada y famosa, pero por supuesto todas las expresiones famosas se vuelven trilladas: «Algo bello es una dicha eterna». Y de algún modo Don Quijote -más allá del hecho de que nos hemos puesto un poco mórbidos, de que todos hemos sido sentimentales con respecto a él- es esencialmente una causa de dicha. Siempre pienso que una de las cosas felices que me han ocurrido en la vida es haber conocido a Don Quijote.

domingo, 16 de marzo de 2014

Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 29 de septiembre de 1547 – Madrid, 22 de Abril de 1616) fue un soldado, novelista, poeta y dramaturgo español .
Es considerado una de las máximas figuras de la literatura española y universalmente conocido por haber escrito Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal, además de ser el libro más editado y traducido de la historia, sólo superado por la Biblia. Se le ha dado el sobrenombre de “Príncipe de los Ingenios”. Desde el siglo XVIII está admitido que el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes fue Alcalá de Henares. Hacia 1551, Rodrigo de Cervantes se trasladó con su familia a Valladolid, en 1556 se dirigió a Córdoba y en 1566 se establece en Madrid.
Cervantes siempre se mostró muy orgulloso de haber luchado en la batalla de Lepanto, que para él fue (como escribió en el prólogo de la segunda parte del Quijote) la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros. Durante su regreso desde Nápoles a España, a bordo de la galera Sol, una flotilla turca comandada por Mami Arnaute hizo presos a Miguel y a su hermano Rodrigo, el 26 de septiembre de 1575. Fueron capturados a la altura de Cadaqués de Rosas o Palamós, en la actualidad llamada Costa Brava, y llevados a Argel.
En los cinco años de aprisionamiento, Cervantes, un hombre con un fuerte espíritu y motivación, trató de escapar en cuatro ocasiones. Para evitar represalias en sus compañeros de cautiverio, se hizo responsable de todo ante sus enemigos. Prefirió la tortura a la delación. En mayo de 1580, llegaron a Argel los padres trinitarios que gracias a los 500 escudos tan arduamente reunidos, Cervantes es liberado el 19 de septiembre de 1580.
En mayo de 1581 Cervantes se trasladó a Portugal. El 12 de Diciembre de 1584, contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios (se supone que el matrimonio no sólo fue estéril, sino un fracaso) Cervantes muere en Madrid a la edad de 69 años de diabetes. Comentario: He escogido la biografía de Miguel de Cervantes porque me parece interesante saber que le motivó a escribir. Su vida no fue muy agraciada ya que sus obras no fueron exitosas mientras él vivía, fue prisionero, su matrimonio fracasó... En mi opinión Miguel de Cervantes escribió El Quijote como una burla de la sociedad, sin embargo lo hace sutilmente para que no censuren el libro y no lo encarcelen. Básicamente escribe sobre un personaje con ideales caballerescos que queda como un loco en una época diferente.

SARAY GÓMEZ CÓZAR 1ºCTC
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA
                   
BIOGRAFIA

El insigne escritor, gloria de las letras españolas, nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares (Madrid). Cuarto hijo del cirujano Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas. Cuando tenía 4 años se trasladó con su familia a Valladolid, ciudad donde estaba afincada la corte del rey de España, Felipe II. En el año 1561 la corte fue trasladada a Madrid, en donde la familia Cervantes se traslada también. Se sabe que fue a un colegio de jesuitas, pero por poco tiempo. En Madrid, parece ser que fue maestro suyo Juan López de Hoyos, destacado literato de la época. Con poco más de veinte años se fue a Roma al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se apuntó en la Armada Española y en 1571 participó en la batalla de Lepanto. En la batalla de Lepanto fue donde, a consecuencia de un disparo recibido en el pecho y en el brazo izquierdo, perdió gran parte de la movilidad de éste, por lo que fue llamado el Manco de Lepanto.
El 26 de septiembre de 1575, cuando regresaba a España, los piratas asaltaron su barco en la desembocadura del río Ródano, le apresaron y le llevaron a Argel, donde sufrió cinco años de esclavitud. Unos frailes pagaron por él para rescatarlo en 1580. Cuando regresó a Madrid su familia estaba en la ruina. Cuando tenía 37 años se casa en Toledo con Catalina de Salazar y Palacios, de 19 años, intenta sobresalir en las letras. Publica la novela "La Galatea" (1585) y lucha por destacar en el teatro. Es destinado a Andalucía como comisario de abastos y recaudador de impuestos para la Armada Invencible. Allí acaba en la cárcel, acusado de irregularidades en sus cuentas. Murió en Madrid el 23 de abril de 1616 y fue enterrado de humanidad.

OBRAS QUE PUBLICA

En 1605 publica la primera parte del Quijote. En sus últimos años publica las "Novelas ejemplares" (1613), el "Viaje del Parnaso" (1614), "Ocho comedias y ocho entremeses" (1615) y la segunda parte del Quijote (1615). El triunfo literario no lo libró de sus penurias económicas. Dedicó sus últimos meses de vida a "Los trabajos de Persiles y Segismunda"  1617). Cervantes centró sus primeros afanes literarios en la poesía y el teatro, géneros que nunca abandonaría. Su obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o incluidos en sus comedias y en sus novelas. También escribió dos poemas mayores: Canto de Calíope (incluido en "La Galatea") y "Viaje del Parnaso" (1614):
Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo.

Aunque en otras ocasiones se enorgullece de sus versos, en su tiempo no logró ser reconocido como poeta.
Tampoco tuvo mejor suerte en el teatro, por el que se sintió atraído desde joven; al regreso del cautiverio llegó a estrenar con éxito varias comedias, pero tampoco sus contemporáneos lo aceptaron como dramaturgo. Cervantes, con una concepción clásica del teatro, tuvo que soportar el triunfo arrollador de Lope de Vega (su eterno rival) en la escena española.
De la primera época (1580-1587) se conservan dos tragedias: "El trato de Argel" y "La destrucción de Numancia". De la segunda época pertenecen las "Ocho comedias y ocho entremeses" (1615). Las comedias son "El gallardo español"; "La casa de los celos y selvas de Ardenia"; "Los baños de Argel"; "El rufián dichoso"; "La gran Sultana doña Catalina de Oviedo"; "El laberinto de amor"; "La entretenida y Pedro de Urdemalas". Y los entremeses: "El juez de los divorcios"; " El rufián viudo"; " La elección de los alcaldes de Daganzo"; " La guarda cuidadosa"; " El vizcaíno fingido"; " El retablo de las maravillas"; " La cueva de Salamanca"; "El viejo celoso".
En la prosa narrativa Cervantes empezó escribiendo una novela pastoril que fue su primer libro publicado, con el título de "Primera parte de La Galatea" (1585) aunque nunca hubo una segunda parte. Entre 1590 y 1612 Cervantes fue escribiendo una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de "Novelas ejemplares".
Es posible que Cervantes empezara a escribir el Quijote en alguno de sus varios periodos de encarcelamiento a finales del siglo XVI. En el verano de 1604 estaba terminada la edición de la primera parte, que se publicó a comienzos de 1605 con el título de "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha"; el éxito fue inmediato. Luego en Tarragona, en el año 1614 aparecía la publicación falsa escrita por alguien oculto en el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda, quien acumuló en el prólogo insultos contra Cervantes. Alguno de sus biógrafos apunta a su eterno rival y enemigo Lope de Vega, como la persona que se ocultaba tras el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda. Cervantes llevaba muy avanzada la segunda parte de su inmortal novela, pero acuciado por el robo literario y por las injurias recibidas, hubo de darse prisa para la publicación de su segunda parte que tituló "El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha" y apareció en 1615;  ridiculizó al falso Quijote y aseguró la autenticidad de los verdaderos don Quijote y Sancho. En 1617 las dos partes se publicaron juntas en Barcelona. Y desde entonces el Quijote se convirtió en uno de los libros más editados del mundo y, con el tiempo, traducido a todas las lenguas con tradición literaria.


Frases famosas del Don Quijote de la Mancha

* ¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!
* A él (Sancho) le vino en voluntad y deseo de hacer lo que otro no pudiera hacer por él.
* A quien se humilla, Dios le ensalza.
* Adonde interviene el favor y las dádivas, se allanan los riscos y se deshacen las dificultades.
* Al bien hacer jamás le falta premio.
* Amistades que son ciertas nadie las puede turbar.
* Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
* Aún entre los demonios hay unos peores que otros, y entre muchos malos hombres suele haber alguno bueno.
* Cada uno es artífice de su propia ventura.
* Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
* Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
* Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
* Como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles.
* Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
* Dad crédito a las obras y no a las palabras.
* De gente bien nacida es agradecer los beneficios que recibe.
* Don Quijote soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. *Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato?
*El agradecimiento que sólo consiste en el deseo, es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
* El amor antojadizo no busca cualidades, sino hermosuras.
*El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.
*El hacer bien a villanos es echar agua al mar.
 *Donde una puerta se cierra, otra se abre.
* El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos.
* Es tan ligera la lengua como el pensamiento, que si son malas las preñeces de los pensamientos, las empeoran los partos de la lengua.
* Esta que llaman fortuna, es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba.


OPINION PERSONAL

Me ha gustado poner estas frases para demostrar la habilidad que tenía Cervantes, algunas de ellas son frases totalmente actuales. Toca temas morales, religiosos, políticos, filosóficos, etc. Lo que explica que sea tan famoso y tan universal.
Cervantes rompió con todo lo que había en su época porque lo que hasta entonces eran héroes él hizo una farsa. Para hacer esto tenia que tener una mente prodigiosa, lo que es más evidente pues no tuvo estudios universitarios. Lo que me parece algo extraordinario.


MARTA MARIN RONCERO 1ºCTC